Las artesanías típicas de Nayarit cuentan historias de comunidades, materiales y conocimientos que siguen vivos. Entre ellas destacan los cuadros de estambre, las figuras cubiertas de chaquira, los tejidos elaborados en telar de cintura, la alfarería y las máscaras utilizadas en determinadas celebraciones. Pero no todas pertenecen a una misma tradición ni tienen el mismo significado.
En el estado conviven creadores de distintas regiones y pueblos, entre ellos los wixaritari (wixárika o huicholes), los náayeri (coras), los o’dam y los mexikan. Sus saberes no se reducen a objetos decorativos: también expresan identidad, memoria y formas particulares de entender el mundo. Conozcamos algunas técnicas y piezas representativas, y qué conviene saber antes de adquirirlas.
1. Arte wixárika: cuadros de estambre y nierika
El arte del pueblo wixárika es una de las expresiones visuales más reconocidas del Gran Nayar, región cultural que abarca zonas de Nayarit, Jalisco, Durango y Zacatecas. A menudo se le llama arte huichol, aunque wixárika es el nombre propio del pueblo y wixaritari su forma plural.
Una técnica característica consiste en fijar hilos de estambre sobre una superficie, frecuentemente de madera, mediante una capa de cera o resina adhesiva. Los hilos permiten formar composiciones de gran detalle con figuras, caminos de color y escenas narrativas.
¿Qué significa nierika?
La Secretaría de Cultura describe las tablas nierika como expresiones relacionadas con la visión y la cosmovisión wixárika. En ellas pueden aparecer el venado, el maíz, el peyote y otros elementos de su mundo natural y ceremonial. Sus significados dependen de la obra, de su autoría y de su contexto: no existe un diccionario universal que permita interpretar cualquier símbolo de manera automática.
Si quieres profundizar en esta tradición, también puedes leer nuestra guía sobre el arte huichol y sus símbolos, teniendo presente que cada comunidad y persona creadora puede aportar interpretaciones propias.

Las imágenes y relatos asociados con la mitología wixárika también aparecen en distintas expresiones artísticas. Es importante distinguir entre una representación contemporánea y un objeto destinado específicamente a una ceremonia.

2. Artesanías de chaquira: figuras, collares y pulseras
Otra técnica emblemática es la decoración con chaquira: pequeñas cuentas de colores se colocan cuidadosamente sobre superficies preparadas con cera o se ensartan para crear collares, pulseras, aretes y otras piezas. El trabajo requiere paciencia, precisión y conocimiento de los patrones que se desea representar.
El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) documenta la elaboración de esculturas de madera cubiertas de cuentas, entre ellas figuras de jaguares o venados, y joyería con grecas y motivos transmitidos entre generaciones. No se trata de una única técnica: una figura enchaquirada y una pulsera tejida con cuentas tienen procesos de elaboración distintos.
¿Todos los colores y animales significan lo mismo?
No. Algunos motivos, como el venado, el maíz o el peyote, poseen relevancia en la tradición wixárika, pero no es correcto atribuir un significado fijo a cada color o cada cuenta sin conocer la historia de una pieza. La mejor explicación suele venir de quien la creó.

Actualmente esta técnica se emplea tanto en piezas con referencias ceremoniales como en nuevas propuestas artísticas. Su transformación forma parte de una tradición viva, en la que los artesanos crean, experimentan y transmiten conocimientos.

3. Cerámica y alfarería en Ixtlán del Río
La artesanía nayarita no se limita al estambre y la chaquira. El trabajo con barro y cerámica también tiene presencia en el estado. Un informe del Gobierno de Nayarit incluyó un taller de alfarería en Ixtlán del Río entre los oficios considerados en un programa de rescate y fortalecimiento de talleres.
En términos generales, la alfarería implica preparar la arcilla, modelarla, secarla y cocerla para convertirla en objetos resistentes. Las formas y acabados dependen del taller, el tipo de barro, el horno y la finalidad de la pieza. Por eso, no sería preciso afirmar que toda la cerámica de Ixtlán se fabrica con una misma arcilla roja o mediante un único método.
La zona también posee un pasado cerámico notable. El INAH describe cerámica asociada con tradiciones arqueológicas como las tumbas de tiro y Aztatlán en Ixtlán del Río. Sin embargo, esas piezas prehispánicas y la producción artesanal contemporánea no deben confundirse ni presentarse automáticamente como una misma tradición ininterrumpida.

4. Máscaras tradicionales de la Judea náayeri
Una de las expresiones más singulares de Nayarit se encuentra en las celebraciones de Semana Santa de comunidades náayeri o coras. En la fiesta conocida como La Judea, ciertos participantes representan personajes enmascarados, llamados en algunos lugares borrados. Las máscaras forman parte de una representación ritual compleja; su función va mucho más allá de decorar un rostro.
El Museo Nacional de Antropología del INAH documenta máscaras empleadas en la comunidad de Chuisete’e, Jesús María y José, donde aparecen animales y personajes de aspecto fantástico. En ese caso se registraron máscaras de papel maché, además de otros materiales. La Secretaría de Cultura también ha mostrado máscaras de madera vinculadas con la Judea de otras comunidades.
Esta variedad importa: sería un error afirmar que todas las máscaras tradicionales de Nayarit son de madera o que representan a las mismas deidades. Las formas, materiales y usos cambian de una localidad a otra. Tampoco todas las máscaras rituales se producen para su venta como artesanía.
5. Textiles, bordados y tejidos en telar de cintura
Los textiles de Nayarit también reflejan distintas historias comunitarias. Entre las piezas documentadas se encuentran morrales, fajas, blusas bordadas y prendas elaboradas con lana o algodón. Sus técnicas pueden incluir bordado en punto de cruz y tejido en telar de cintura, un instrumento tradicional en el que la persona tejedora controla la tensión de los hilos con su propio cuerpo.
La plataforma cultural Original, de la Secretaría de Cultura, registra el trabajo de Florentina Ballesteros Daniel, creadora náayeri de Jesús María, Del Nayar, especializada en trajes de lana y algodón tejidos en telar de cintura. También documenta a Rosalva González Reza, artesana wixárika de Del Nayar que trabaja textiles con bordado en punto de cruz y chaquira.
Estas trayectorias muestran por qué no conviene hablar de un único «textil nayarita». Cada creadora, pueblo y taller utiliza saberes y diseños propios; algunos se relacionan con la vestimenta cotidiana, otros con celebraciones, encargos contemporáneos o memoria familiar.

6. Otras artesanías: ixtle, huaraches, sombreros y piedra tallada
La variedad artesanal del estado abarca más oficios. En septiembre de 2026, la Secretaría de Cultura documentó una muestra de artesanos procedentes de municipios como Compostela, Del Nayar, Huajicori, Jala y Tepic. Su oferta incluía huaraches, sombreros, objetos de ixtle, morrales, barro y piedra tallada, además de bordados y chaquira.
Esta diversidad permite mirar más allá de las piezas más famosas. Las artesanías también pueden ser objetos de uso diario y resultados de oficios transmitidos en talleres familiares; algunos conservan procedimientos antiguos y otros incorporan diseños o materiales nuevos.
7. ¿Dónde comprar artesanías de Nayarit y cómo reconocer su origen?
Una buena forma de conocer estas piezas es visitar ferias culturales, encuentros de artesanos, talleres y espacios comunitarios donde sea posible conversar con quienes las elaboran. Los lugares y las fechas cambian, por lo que conviene consultar convocatorias de la Secretaría de Cultura de Nayarit, los gobiernos municipales y los encuentros nacionales de artesanía.
Antes de comprar, puedes preguntar quién hizo la pieza, de qué comunidad procede, qué materiales utiliza y cuánto tiempo requiere su elaboración. Si la obra incluye símbolos de uso ceremonial, vale la pena escuchar las explicaciones de su autor y respetar lo que prefiera no compartir. También es recomendable pedir permiso antes de fotografiar a las personas o los espacios de trabajo.
Comprar directamente a una persona artesana o por medio de canales que reconozcan claramente su autoría puede ayudar a valorar su trabajo y evitar atribuciones culturales equivocadas. No todo objeto con figuras de chaquira es necesariamente obra wixárika, ni toda reproducción industrial equivale a una pieza artesanal.
Las artesanías de Nayarit son una tradición viva
Los cuadros de estambre wixárika, las figuras de chaquira, la alfarería, las máscaras náayeri y los tejidos en telar de cintura son distintas puertas de entrada a la riqueza cultural de Nayarit. Conocer quién crea las piezas y en qué contexto permite apreciarlas mejor que una simple lista de objetos coloridos.
Para seguir explorando la identidad del estado, visita nuestra sección de cultura de Nayarit y descubre historias, tradiciones y expresiones contemporáneas.
Fuentes y lecturas para ampliar
- Secretaría de Cultura: Tablas Nierika, la cosmogonía del pueblo wixárika a través del arte.
- INPI: Los Wixaritari, de Luz María Chapela.
- INAH: Zona arqueológica de Ixtlán del Río (Los Toriles).
- Museo Nacional de Antropología: Máscara náayari.
- Original: Florentina Ballesteros Daniel, artesana náayeri especializada en textiles.
- Original: Rosalva González Reza, artesana wixárika especializada en textiles.
- Secretaría de Cultura: Nayarit lleva a Los Pinos los saberes, sabores y tradiciones de la sierra y el Pacífico.
- Secretaría de Cultura: ¡Pamparius! Homenaje a los pueblos wixárika, náayeri, o’dam y mexikan.



